DSJ19 4 marzo, 2020

Mientras el país está en vilo por el primer caso de coronavirus en Argentina, las autoridades sanitarias combaten esta otra emergencia epidemiológica.

El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti y se expande en el territorio argentino. Este nuevo brote ya se cobró tres vidas: dos en la provincia de Buenos Aires y una en Misiones, y, de acuerdo al último informe del Ministerio de Salud de la Nación, el virus ya circula en 15 provincias del país entre los casos autóctonos y los importados.

El relevamiento oficial abarca el período desde la semana 31 de 2019 hasta el 17 de febrero pasado. En ese lapso, “se notificaron al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud 4089 casos con sospecha de dengue u otros arbovirus, de los cuales 748 resultaron confirmados y probables”, según se detalla.

De esos 748, se contabilizaron 474 casos importados (personas que hayan viajado a zonas con circulación viral o en investigación), entre confirmados y probables, en 15 provincias argentinas. Mientras que los 274 casos restantes corresponden a pacientes sin antecedentes de viaje. En la región centro, el virus circula en Córdoba, ciudad Autónoma de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos. En el noreste, Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones. Mientras que en el noroeste, confirmaron circulación las provincias de Tucumán, Mendoza, San Luis, Santiago del Estero, Salta, Jujuy y La Rioja.

En La Rioja, el director de Epidemiología del Ministerio de Salud, Eduardo Bazán, aseguró que desde enero hasta este martes fueron confirmados 97 casos de dengue en esa provincia, en tanto que otros 32 pacientes seguían bajo estudio. “De estos 97, un 60 por ciento recuperados se retiraron al domicilio. El 40 por ciento restante se encuentra internado o en el domicilio cursando el proceso de la enfermedad. Por suerte no tuvimos víctimas fatales», indicó el funcionario. Además, en Mendoza hay seis casos y en San Luis, dos.

El pasado 17 de febrero se conoció el primer caso de una persona que falleció a consecuencia del virus. Se trató de un hombre de 73 años, oriundo del partido bonaerense de Avellaneda que murió en el Hospital Italiano de la ciudad de Buenos Aires. Según relataron las fuentes, el sujeto presentaba una condición de salud muy endeble al momento del contagio.

Otra víctima fatal es una mujer de 69 años, quien perdió la vida el jueves último en el Hospital Penna. Oriunda de la localidad de Temperley, en la ciudad de Lomas de Zamora, ella había llegado de Paraguay el 21 de febrero, con fiebre y dolores abdominales.

La última muerte ocurrió en Misiones. Allí, una joven misionera de 24 años con diagnóstico positivo de dengue, que cursaba un embarazo de 12 semanas, falleció en el hospital Materno Neonatal de Posadas por una “falla hepática severa”, que también provocó una “falla multiorgánica”.

¿Qué es el dengue?

Es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras personas les transmite esta enfermedad. El contagio sólo se produce por la picadura de los mosquitos infectados, nunca de una persona a otra, ni a través de objetos o de la leche materna. Sin embargo, aunque es poco común las mujeres embarazadas pueden contagiar a sus bebés durante el embarazo.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas son:

  • fiebre acompañada de dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de articulaciones
  • nauseas y vómitos
  • cansancio intenso
  • aparición de manchas en la piel
  • picazón y sangrado de nariz y encías
  • Ante estos síntomas se debe acudir al médico para recibir el tratamiento adecuado.

IMPORTANTE: Ante síntomas de dengue, no se automedique.

No tomar aspirinas, ibuprofeno ni aplicarse inyecciones intramusculares. Lo más conveniente es consultar al médico para que él indique la medicación adecuada.

¿Cómo puede prevenirse?

La mejor forma de prevenir el dengue es eliminar todos los criaderos de mosquitos.

Como no existen vacunas que prevengan el dengue ni medicamentos que lo curen la medida más importante de prevención es la eliminación de todos los criaderos de mosquitos, es decir, de todos los recipientes que contienen agua tanto en el interior de las casas como en sus alrededores.

Muchos de los recipientes donde el mosquito se cría no son de utilidad (latas, botellas, neumáticos, trozos de plástico y lona, bidones cortados). Estos recipientes deben ser eliminados.

Si los recipientes no pueden eliminarse porque se usan permanentemente debe evitarse que acumulen agua, dándolos vuelta (baldes, palanganas, tambores) o vaciándolos permanentemente (portamacetas, bebederos).

La fumigación no es suficiente para eliminar el mosquito. La aplicación de insecticidas es una medida destinada a eliminar a los mosquitos adultos que pueden transmitir el dengue. Su implementación debe ser evaluada por las autoridades sanitarias ya que sólo es recomendable en momentos de emergencia, y siempre debe ser acompañada por la eliminación de todos los recipientes que acumulan agua en las casas y espacios públicos.

También es importante prevenir la picadura del mosquito:

  • Colocando mosquiteros en las ventanas y puertas de las viviendas.
  • Usando repelentes sobre la piel expuesta y sobre la ropa con aplicaciones cada 3 horas.
  • Usando mangas largas y pantalones largos si se desarrollan actividades al aire libre.
  • Utilizando espirales o tabletas repelentes en los domicilios.
  • ¡Todos podemos hacer mucho para prevenir el dengue!
  • Evitando arrojar recipientes o basura en lugares como patios, terrazas, calles y baldíos, en los que pueda acumularse agua.
  • Manteniendo los patios y jardines desmalezados y destapando los desagües de lluvia de los techos.
  • Eliminando el agua de los huecos de árboles, rocas, paredes, pozos, letrinas abandonadas y rellenando huecos de tapias y paredes donde pueda juntarse agua de lluvia.
  • Enterrando o eliminando todo tipo de basura o recipientes inservibles como latas, cáscaras, llantas y demás objetos que puedan almacenar agua.
  • Ordenando los recipientes útiles que puedan acumular agua, poniéndolos boca abajo o colocándoles una tapa.
  • Manteniendo tapados los tanques y recipientes que se usan para recolectar agua.
  • Eliminando el agua de los platos y portamacetas, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa.
  • Manteniendo limpias, cloradas o vacías las piletas de natación fuera de la temporada.