DSJ19 5 marzo, 2020

El teléfono de Nadia Flores (36), una maestra de la peligrosa Triple Frontera de Mendoza (Godoy Cruz, Luján de Cuyo y Maipú), no para de sonar. Ha recibido más de 2.000 notificaciones en menos de 24 horas. El jueves por la noche escribió un posteo en Twitter conmovida por la carencia económica de su alumno Nahuel, quien a los 14 años calza casi 49; mide 1,85 y sus padres no tienen recursos para comprarles zapatillas de ese talle. El mensaje se viralizó y respondieron los grandes del básquet argentino, la Generación Dorada, con Manu Ginóbili, Fabricio Oberto y otros deportistas se sumaron a la campaña para ayudar a Nahuel. Fue tanta la respuesta para el chico al que sus amigos llaman «Pie Grande», que tendrá zapatillas para todo el año.

Llegó el posteo al relator de básquet Carlos Altamirano que se lo compartió a uno de los campeones olímpicos, quien no dudó en ayudar a Nahuel. «Hablé con Fabricio Oberto (calza 49) y él también donara unas zapas (sic)», adelantó Altamirano.

«Llamado a la solidaridad a aquellas personas que tengan zapatillas talle 48.5. Mi alumno está asistiendo literalmente descalzo porque su familia no puede afrontar los gastos», publicó la profe en su cuenta de Twitter con la esperanza de conseguir, al menos, un par de zapatillas. La publicación comenzó a compartirse. La primera en dar una respuesta fue «Palacios y Palacios», una tienda de CABA especializada en ropa para hombres altos. Entre sus clientes están el Chapu Nocioni, Hugo Conte y Marcelo Tinelli. «Nosotros le vamos a enviar un par de zapatillas urbanas Nº49», le anunciaron y parecía que la historia había llegado a un final feliz, escribió Lucas Burgoa en el diario Mdz, el primero que tomó contacto con Nadia.

Nahuel tiene cinco hermanos. Su familia hace un gran esfuerzo para que sus hijos continúen estudiando. La escuela a la que concurre en el Gran Mendoza, atiende los casos más vulnerables, desde chicos en situación de violencia, carencias económicas y hasta en guarda judicial. Los docentes conviven a diario con esta realidad que duele y es importante visibilizar. “Se que no basta para cambiar las estructuras, pero hoy alcanzó. Somos el amor que damos, al fin y al cabo, es lo único que vale la pena”, escribió Nadia, emocionada ante tantos que quisieron colaborar.