DSJ19 26 mayo, 2020

Un grupo de manifestantes convocados a través de las redes sociales por militantes libertarios rompió el lunes la cuarentena para reclamar en Plaza de Mayo contra las medidas de aislamiento obligatorio y restricción de la economía, al tiempo que se realizó una caravana de protesta en Tigre y se escucharon cacerolazos en Recoleta, Retiro, Belgrano, La Plata y Mar del Plata.

Unas 200 personas salieron de sus hogares violando el aislamiento social, preventivo y obligatorio y se concentraron en Plaza de Mayo para exigir el fin de la cuarentena, a la que denominan «la más larga del mundo» y que ya lleva 67 días.

Pese a que de acuerdo al decreto presidencial estaban cometiendo un delito, las fuerzas de seguridad no actuaron y dejaron que los manifestantes pudieran expresarse desde el principio hasta el final.

En la marcha «anticuarentena» hubo permanentes gritos a favor de la «libertad», que se mezclaron con algunos insultos y agresiones contra la vicepresidenta Cristina Kirchner, y si bien todos concurrieron con barbijo o tapabocas, el distanciamiento social no se cumplió durante la mayor parte del tiempo.

Mientras que algunos de los manifestantes reconocieron que la pandemia existe, aduciendo que el precio a pagar en términos de restricciones a la libertad y retracción de la actividad económica es demasiado alto para seguir tolerando la cuarentena, otros negaron la circulación del coronavirus y señalaron que «fue creado por corruptos».

En paralelo a la marcha en el centro porteño, se realizó una importante caravana de autos en el centro de la ciudad de Tigre, convocados por los mismos motivos.

En este caso tampoco actuaron las fuerzas de seguridad para solicitar los permisos de circulación de los manifestantes, quienes pudieron expresarse sin inconvenientes, utilizando las bocinas de los vehículos en señal de protesta.

Mientras esto sucedía, en Retiro, Recoleta y Belgrano se escucharon «cacerolazos» de personas que a diferencia de aquellos, protestaron desde sus hogares sin violar el aislamiento.

Asimismo, hubo pequeños actos en La Plata y Mar del Plata con gente que salió a la calle para reclamar el levantamiento de la medida dispuesta por el gobierno de Alberto Fernández.

En la ciudad de Córdoba, hubo una multitudinaria caravana de médicos que se manifestaron arriba de sus autos en contra de las imputaciones de dos colegas por el brote de contagios en el geriátrico Santa Lucía de Saldán.

Los médicos Lucas Figueroa y Marcelo Lázaro fueron responsabilizados por los 65 contagios e imputados por la Unidad Fiscal de Emergencia Sanitaria.