DSJ19 14 junio, 2020

La medida, que no contempla a las personas de riesgo, comenzará a regir a partir de la semana que viene. Así lo dispuso el Gobierno provincial en esta nueva fase de distanciamiento social.

San Juan adoptó una nueva medida en esta etapa de distanciamiento social: los empleados del sector privado mayores de 60 años que están bien de salud ya pueden volver a trabajar. Sólo continúan exceptuados de no asistir a sus tareas quienes sean pacientes de riesgo.

La disposición, que comenzará a tener vigencia a partir de la semana que viene, tuvo en cuenta esta nueva etapa que empezó en la provincia y en varios distritos a partir del decreto presidencial que, alargó la cuarentena en algunos puntos de la país, pero que se diferencia de otros, como San Juan, en donde han habilitado muchas actividades con sus correspondientes protocolos. De hecho, el gobernador Sergio Uñac afirmó que en la provincia ya están en marcha más del 92% de las actividades.

En cuanto a los trabajadores del sector público aún no hay una definición al respecto. Y si bien ya regresó un 40% de esos empleados a sus puestos en el Centro Cívico, en el Gobierno piensan que la vuelta de la totalidad de la planta será paulatina, pero todavía no hay fecha precisa.

Cabe recordar quiénes son pacientes de riesgo en esta pandemia del coronavirus. Se trata de aquellas personas que padecen condiciones médicas que conllevan un estado de déficit inmunitario, o alteración de las defensas locales del órgano diana, tales como la enfermedad renal, hepática, respiratoria y cardiovascular crónica; los pacientes infectados por el VIH; pacientes en espera de trasplante de órgano sólido y trasplantados de órgano sólido y/o progenitores hematopoyéticos; pacientes bajo quimioterapia por tumor sólido o hematopatía maligna; pacientes con enfermedad autoinmune y tratados con corticoides, inmunosupresores o productos biológicos; pacientes diabéticos; con fístulas de líquido cefalorraquídeo, implantes cocleares así como pacientes con asplenia anatómica o funcional. Personas con inmunodepresión o enfermedades crónicas cardíacas, pulmonares, renales, hepáticas, sanguíneas o metabólicas y las embarazadas.