DSJ19 25 junio, 2020

El camionero Darío Ávila, y su pareja, Margarita Romero llegaron desde la provincia de Córdoba el pasado 14 de junio a la localidad catamarqueña de Quirós, en el departamento La Paz, donde residen. En el puesto de control no les permitieron ingresar al pueblo y fueron escoltados por la policía hasta la ruta 60. Desde ese día permanecen varados en el camión entre las Salinas y el puesto caminero Lucio V. Mansilla.

Días atrás enviaron una carta al gobernador Raúl Jalil, pidiendo que los dejen ingresar a su casa en Quirós, ya que no comprenden por qué no pueden ingresar siendo catamarqueños.

Odisea. De acuerdo a la información recabada, Ávila realizó un viaje a la provincia de Córdoba a la zona sojera. Su mujer permanencia en Buenos Aires visitando familiares y no podía regresar ante los costos de un viaje particular en medio del confinamiento. Pero pudo obtener el permiso para circular, así llegó hasta Córdoba donde se encontró con su pareja y tras autorización de la empresa donde trabaja, emprendieron regreso a Catamarca.

Ante la imposibilidad de ingresar al pueblo, se comunicaron con las autoridades del COE de Icaño adonde permanece la jurisdicción y luego llamaron al delegado comunal, pero nadie supo fundamentarles porqué no pueden volver a su casa.

Corte. Días atrás, los vecinos de Ávila se organizaron y pidieron al jefe comunal de Icaño, Pío Carletta que los deje ingresar, ya que todos conocen al camionero y su mujer, sin embargo no tuvieron respuesta, a pesar de que en apoyo cortaron la ruta N°157, la semana pasada.

Todavía siguen varados en la ruta, carecen de agua y alimentos, temen enfermarse por el frío que deben soportar por las noches dentro del camión, mientras esperan una respuesta.

Nota. En la nota enviada al gobernador y con firmas de muchos vecinos,  el matrimonio dio cuenta de que Ávila tiene domicilio y residencia en Quirós y que su mujer tiene domicilio en Buenos Aires, pero tiene certificado de convivencia con Ávila desde hace tiempo. 

“Nos dirigimos a usted con motivo de solicitarle por favor nos autorice a ingresa a nuestra localidad y así poder llegar a nuestro hogar, donde nos comprometemos a cumplir la cuarentena obligatoria por el protocolo del COVID-19”, expresaron:

Abandono. “Estamos en un estado de abandono, bebiendo agua de la gruta de la Difunta Correa, pasando hambre, frío, sin tener donde higienizarnos”, expresan.

A pesar de que la noticia fue viralizada  hasta el momento y luego de 10 días los protagonistas de la historia nunca fueron sometidos a un protocolo por COVID-19, es decir que no le  tomaron siquiera la temperatura en todo este tiempo transcurrido.

Fuente: El Ancasti