DSJ19 25 junio, 2020

“Los cascos son similares a una escafandra, transparentes, y permiten inyectar el oxígeno con una presión superior, lo que genera un efecto benéfico en los alvéolos pulmonares, que en muchos casos colapsan por el efecto del Covid-19. Además, evitan la dispersión del virus a través del aire expirado por el paciente, ya que cuentan con un filtro viral y bacteriológico».

La explicación pertenece a Marcos Ledesma, otorrinolaringólogo y uno de los dueños de Ecleris, la empresa que desarrolló el casco para la ventilación no invasiva que, según la experiencia internacional, «permite evitar entre 30% y 60% de los entubamientos de los pacientes, liberando así el uso de respiradores mecánicos, uno de los insumos más críticos en esta pandemia».

Ledesma, que no ejerce la medicina, puntualiza que «una vez que se hace el triage del paciente, que se determina de acuerdo a su cuadro de salud si puede volver a su casa o si va a terapia intensiva, también hay una instancia intermedia, que es en la cual se puede utilizar el casco, que permite que ese paciente tenga una oportunidad de salvarse sin ser intubado, además de no contaminar al personal. Por eso creemos que es una alternativa válida y muy atractiva para considerar en estos momentos».

Especializada en equipamiento médico, la pyme Ecleris desarrolló un sistema de ventilación no invasiva para pacientes de coronavirus que puede reemplazar en muchos casos el uso de respiradores mecánicos, uno de los insumos más críticos a la hora de enfrentar la pandemia. El viernes último el Helmet Ecleris (casco a secas) fue aprobado por la ANMAT, la autoridad sanitaria, y en 15 días puede estar disponible en hospitales, clínicas y sanatorios.

«A diferencia de las mascarillas, nariguetas o bigoteras, estos cascos que fueron desarrollados por ingenieros de la compañía en colaboración con equipos médicos de los Hospitales Fernández (CABA) y Zonal General de Agudos (Ezeiza), aíslan al paciente, le suministran oxígeno y a la vez protegen al personal sanitario, que hoy está muy expuesto al contagio del virus», expresa Ledesma, que cuenta que su desarrollo comenzó cuando su socio, Miguel Lacour, contrajo coronavirus y corrió riesgo de vida.

Con experiencia de haber trabajado en Bolonia (Italia), Vega remarca «que los cascos evitan que la falla respiratoria empeore, de alguna manera previene la progresión de esa falla inminente o la evolución tórpida de un paciente, porque no sólo provee oxígeno sino que genera reclutamiento alveolar. Por esto es muy factible que reduzca en un 30% la tasa de intubación».

La explicación pertenece a Marcos Ledesma, otorrinolaringólogo y uno de los dueños de Ecleris.
Dispositivo. El helmet diseñado para tratar pacientes con covid.
«A diferencia de las mascarillas, nariguetas o bigoteras, estos cascos que fueron desarrollados por ingenieros de la compañía en colaboración con equipos médicos de los Hospitales Fernández.