DSJ19 28 junio, 2020

En 1972, la Policía detuvo al mayor asesino serial de la historia argentina luego de matar a su cómplice por la espalda y quemarle el rostro con un soplete. Tenía 20 años y una cara de rasgos finos y aniñados. Provenía de una familia de clase media.

Sus crímenes comenzaron en mayo de 1971, cuando murió su primer secuaz, Jorge Ibáñez, en un presunto accidente de auto en el que el Robledo Puch estuvo involucrado.

Algunos de los delitos confirmados de Robledo Puch son:

  • El asesinato con arma de fuego al sereno y al encargado de un boliche de Olivos, que estaban durmiendo.
  • El asesinato con arma de fuego al guardia de una casa de repuestos, cuya esposa fue herida a balazos y violada en el mismo hecho.
  • El asesinato con arma de fuego al sereno de un supermercado. Después brindaron con whisky sobre su cadáver.
  • El rapto, la violación y ejecución con arma de fuego a una mujer sobre la Carretera Panamericana.
  • El rapto, la violación y ejecución con arma de fuego a otra mujer, a la salida de un boliche.
  • El asesinato con arma de fuego al guardia de un supermercado.
  • El asesinato con arma de fuego al guardia de una concesionaria de autos.
  • El asesinato con arma de fuego al guardia de agencia de autos.
  • El asesinato con arma de fuego al guardia de una ferretería.
  • El asesinato con arma de fuego a su segundo cómplice, Héctor Somoza, que fue la última víctima conocida del «Ángel Negro», en febrero de 1972. Robledo Puch le disparó dos veces por detrás.
  • Después, le quemó la cara con el soplete que usaban para abrir cajas fuertes, para evitar que lo reconocieran, pero la Policía halló el documento del asesino en la camisa de la víctima.

Un día después de matar a Somoza, lo detuvieron en Tigre. El 27 de noviembre de 1980, Robledo Puch recibió la condena de «reclusión perpetua con la accesoria de reclusión por tiempo indeterminado» por la Sala I de la Cámara de San Isidro, que lo encontró culpable de 11 homicidios calificados, un homicidio simple, una tentativa de homicidio, diecisiete robos, cómplice de una violación y de una tentativa de violación, un abuso deshonesto, dos raptos y dos hurtos.

Desde 1972, el asesino sólo estuvo en libertad tres días, cuando en 1973 se fugó de la cárcel de La Plata. Casi siempre vivió en el penal de Sierra Chica, donde sobrevivió a varios motines.

Durante su tiempo en prisión, fue trasladado en 2003 al neuropsiquiátrico de Melchor Romero luego de prender fuego el taller del penal vestido de Batman; en 2007 a la cárcel de Azul para realizarse estudios médicos, durante los cuales aseguró que cuando saliera de prisión iba a suceder a Juan Domingo Perón; en 2017, cuando se dispuso su paso a un régimen semiabierto otra vez en Sierra Chica; y en 2019, cuando se ordenó su trasladado al hospital de la Unidad 26 de Olmos, tras sufrir una neumonía grave. Allí se encuentra en la actualidad, una cárcel de régimen semiabierto con 390 internos.

Vive en la celda número 17 del pabellón 8, y ningún familiar lo visita. Trascendió que en el último chequeo con profesionales de la salud, pidió reiteradas veces que lo maten, que le apliquen la inyección letal.

El máximo asesino serial de la historia argentina lleva en prisión 48 años, 4 meses, y 19 días, y todo parece indicar que su situación no cambiará, al menos en el corto plazo.

A 48 años del crimen “tabú” de Robledo Puch y por qué cree que ...
El 27 de noviembre de 1980, Robledo Puch recibió la condena de «reclusión perpetua.