DSJ19 15 julio, 2020

El ministerio de Justicia de Suiza está analizando por segunda vez el pedido del juez federal Sebastián Casanello para extraditar a Néstor Ramos, un financista clave en el caso de la ruta del dinero K que desde el 2006 se encuentra prófugo y que guarda muchos secretos del empresario K Lázaro Báez y su entorno.

La vocera de esa cartera, Ingrid Ryser, dijo este martes ante una consulta de Clarín que se “está examinando nuevamente la cuestión de una posible extradición a Argentina y esto de acuerdo con las consideraciones de la Corte Penal Federal (TPF) en su sentencia del 13 de febrero de 2020”. “Se tendrá en cuenta especialmente el estado de salud de la persona”, puntualizó la encargada de prensa de la Oficina Federal de Justicia (OFJ), equivalente al ministerio de Justicia argentino. Ramos dice que tiene cáncer en un ojo pero en fuentes judiciales se afirmó que su estado de salud le permite “soportar un juicio en Argentina”.

“En caso de que la OFJ vuelva a tomar una decisión a favor de la extradición a Argentina, la persona interesada puede apelar ante el Tribunal Penal Federal”, agregó la vocera.

Entonces, si ese ministerio da su okey a la extradición y Ramos –quien tiene ciudadanía argentina e italiana- vuelve a apelar “el Tribunal Federal decidirá en última instancia”, dijo al explicar los pasos procesales que aún restan para decidir la extradición del director de la financiera Helvetic Services Group, la compradora de la financiera argentina SGI o La Rosadita que era de Federico Elaskar y está en el centro de la fuga y repatriación desde Suiza de 60 millones de dólares de plata negra de Báez, entre otras operaciones financieras internacionales.

En el caso de que Ramos eventualmente no fuera extraditado porque aduce que está enfermo, el juez Casanello ya localizó bienes del financista de origen cordobés para eventualmente inhibir y luego decomisar. La ley contra el lavado establece multas que pueden llegar hasta 10 veces del dinero en juego. En este caso, sería unos 600 millones de dólares.

Desde que estalló el escándalo de la ruta del Dinero K en el 2013, Suiza envió mucha información que confirma las maniobras de Báez, sobre todo a través de la Unidad de Información Financiera (UIF) cuando era manejada por Mariano Federici. Aunque todavía Báez tiene depositados 850 mil dólares en bancos suizos que serán repatriados si se lo condena en el juicio oral, mientras aún se busca dinero en otras plazas financieras como Emiratos Arabes Unidos.

En el juicio oral por la ruta del dinero K ante el Tribunal Oral Federal 4 (TOF 4), el representante del banco suizo Safra Alexis Mauros confirmó operaciones financieras de la familia Báez y su entorno en una declaración testimonial transmitida por videoconferencia desde la Fiscalía General de Suiza.

En distintos exhortos, Suiza confirmó 139 operaciones a través de los bancos PKB Privatbank y el J. Safra Bank, radicados en Lugano y Ginebra, por más de U$S 20 millones a través de diferentes empresas extranjeras o fantasma constituidas entre ellas, como Helvetic Service Group y Fondation Kinsky. Otras transacciones se hicieron a través empresas de SGI y Marketing and Logistic Managment SA, Tyndall Limited Inc y Fromental Corp.

El reclamo se extiende a otras dos cuentas en el Banco Lombard Odier de Ginebra, cuyos titulares serían la sociedad Teegan Inc. Además, Ramos figura en más de 200 registros internos del estudio de abogados panameños Mossack Fonseca, fechados entre 2008 y 2013. Este estudio fue nombrado por primera vez por Clarín y luego investigado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés) en el caso Panama Papers. En todos fijó su domicilio en las oficinas de la empresa Swisser AG, ubicada en la ciudad suiza de Lugano.

  En un primer al exhorto de Casanello pidió a Suiza datos de una cuenta de Lázaro Báez en el banco PKB de Lugano, así como de otras cinco cuentas en el banco J. Safra Sarasin de Ginebra, que tendrían como beneficiarios a los cuatro hijos de Lázaro Báez (Leandro, Luciana, Martín y Melina). Las dos restantes figuran a nombre de la sociedad española Woodson International SA, a la que se le atribuye haber dependido originalmente de Helvetic Services Group, «gerenciada» por Ramos. Una tercera remitiría al Citibank de Ginebra, con la titularidad de la firma Redwood Associates Corp, y por último una cuarta perteneciente a Helvetic Services Group, en el ya mencionado J. Safra Sarasin de Ginebra.

La petición de Casanello «busca reconstruir los eslabones intermedios de la cadena de blanqueo» y «los momentos posteriores a la clandestina fuga del dinero hacia el exterior y previos a que parte de ese dinero retornase en forma velada para ser incorporado al patrimonio de Báez», entre 2012 y 2013. Los fondos de Báez, según el exhorto, provendrían de «una maniobra de fraude fiscal mediante la utilización de facturación apócrifa (en Bahía Blanca) y empresas fantasmas, que le permitió (a Lázaro Báez) hacerse de sumas millonarias de dinero en efectivo de origen ilícito». La maniobra se hizo «con la participación y la complicidad y/o encubrimiento de las máximas autoridades del organismo federal de recaudación de impuestos (AFIP), por lo que podría estarse ante un supuesto de corrupción y criminalidad organizada», agregó en alusión al desmantelamiento de la sucursal de la AFIP en Bahía Blanca porque había descubierto que Báez usaba facturas truchas emitidas por un estudio contable bahiense.

Además, desde 2003 hasta 2010, Helvetic -que dirige Ramos- hizo crear en Las Vegas 148 empresas fantasma, que tienen como agente residente en Nevada al estudio panameño Mossack y Fonseca, y la mayoría presentaron como “administrador” a Aldyne con sede en las islas Seychelles. Algunas tienen relación con Báez y otras de esas firmas de cartón con otras operaciones financieras sospechosas de terceros.

A nivel internacional, Helvetic Continental Group es controlante de dos sociedades comerciales en España: GB & Partenrs Tradingand Consulting SL y Serbel Trade SL. Por otra parte, Javier Vanella, sobrino de Ramos, figura como director de un grupo de sociedades radicadas en Gran Bretaña: Credit One Europe LTD, Dermaine LTD, Fedavie LTD y Partlite LTD, todas con domicilio en Londres, First Floor 41 Chalton Street. Antes del juicio oral y su detención, al abogado Jorge Chueco le preguntaron qué era Helvetic Service Group y contestó: “Es una sociedad suiza inversora de capital. Su director apoderado es Néstor Marcelo Ramos, un cordobés que maneja estas inversiones. Ramos tiene un 33 por ciento y a su vez es director de la compañía. El resto está en poder de extranjeros a los que no conozco”. Obviamente, aún guarda información financiera confidencial y por eso no quiere volver a la Argentina.

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