DSJ19 22 julio, 2020

Muestran lo vasto y desolado que es planeta rojo, que recuerda a los desiertos de la Tierra y a algunas zonas rocosas similares de valles inertes de nuestro planeta donde apenas hay vida. Son un montaje presentado  a partir de imágenes de la NASA tomadas por los rovers Spirit, Curiosity y Opportunity.

La forma de procesar las imágenes en 4K consiste en coser varias imágenes tomadas en diferentes posiciones, de modo que aunque no son «imágenes de una sola toma» son lo más parecido. Al menos no son simulaciones ni «ampliaciones a 4K» ni nada parecido: Marte es así. De hecho dicen que en estas fotos no se usó el zoom para evitar artefactos raros y sólo al final se aplicaron los tratamientos de brillo, contraste y color.

¿Y el color? ¿Por qué cambia tanto de unas fotos a otras? Aparte del momento del día en que se toman y el color del terreno en diversas áreas del planeta, dicen que depende de los efectos de coloreado que aplica la NASA para que los geólogos puedan distinguir más fácilmente las formaciones rocosas. Por esta razón el resultado es parecido a lo que se vería si estuviéramos allí: no necesariamente es algo para que «haga bonito», pero sí para que todo sea al menos más claro y visible.

Un dato interesante del vídeo es que normalmente los rovers sólo pueden transmitir información a la Tierra a una velocidad de 32 kbps (kilobits por segundo), nada comparado con las conexiones que tenemos en los móviles 4G o con la fibra óptica (que es de entre 50 y 600 Mbps, unas 1.500 o 19.000 veces más). Tan sólo cuando los rovers se conectan con la sonda Mars Reconnaissance se pueden alcanzar 2 Mbps, que al menos es como los primeros ADSL decentes. Por desgracia esto sólo sucede durante 8 minutos de cada día marciano, así que poco más se puede hacer que tener paciencia y enviar las fotos grandes poco a poco.

Una de las imágenes más grandes recibidas hasta la fecha es la zona de Glen Torridón, que tiene 1.000 imágenes cosidas, 1.800 millones de píxeles en total, capturados en la semana entre el 24 de noviembre y el 1 de diciembre de 2019. Tiene tanta resolución que no sólo se puede ver recorriendola en vídeo 4K, también se puede hacer un poco de zoom sin que se pierdan los detalles.

El suelo de Marte en vivo