DSJ19 4 agosto, 2020

Una personalidad que se forjó fuerte por el patinaje. Un espíritu lleno de alegría que impregna la pista. Pero una humildad enorme que florece en Guadalupe Morte de Andino Patín Club.

Por Sergio Caballero

Ella trabaja todo el tiempo para perfeccionarse, para mejorar.
Arriba de los patines muchos más, pero ella aprende día a día en la pista o fuera de ella. Guadalupe Candela Morte Barber es sorda, tiene implantes cocleares lo que le permite escuchar y poder hablar.

Para ella eso no es un impedimento. Es más nunca lo puso como excusa ante nada, por eso nos dijo que “que “yo siempre competí con las chicas oyentes de igual a igual, creo que es la primera vez que hablo de mi sordera con alguien del patinaje. Está bien que haya sido así porque todos somos
iguales, así debe ser”.

Ella fue a un show a ver a su primo y ahí dejó de aburrirse en clases de árabe. Así nos contó que “Una tía me invito a un show de patinaje donde patinaba mi primo. Cuando nadie se dio cuenta me metí a la cancha porque estaba re enamorada de los patines”.

Esa travesura dio inicio a su amor por este deporte. Su mamá averiguo si podía empezar y así subió a unos patines de hockey la primera vez en Unión. Guada cuenta que “no me costó mucho cuando empecé. Después de eso me compraron patines usados. Comencé a patinar a los 6 años, a los 7 ya competí en Arroyo y al año siguiente como federada».

En cuanto a lo que le gusta hacer dijo que “me gusta el estilo libre donde me hace feliz hacer saltos y trompos. Danza me gusta aunque me costó mucho porque me costó escuchar la música. Escuela me cuesta mucho más, por que necesitas mucho equilibrio y los sordos no tenemos mucho de eso”.

Igual entrena sin parar para superarse. Para Guadalupe no hay imposibles, su frase de cabecera “hazlo, si ta da miedo hazlo con miedo”. Una gran deportista que eligió hacer patinaje.

Actualmente se amolda las reglamentaciones sanitarias y sociales por COVID 19 como todo el mundo. Pero en la normalidad ella les enseña a las más chicas de su club, Al respecto nos contó que ““soy feliz enseñando. Es más en mi escuela hay una orientación para prepararse para Educación Física y quiero estudiara eso para volcarlo en el patín”.

Ella es muy humilde y tiene muchas cualidades que sobresalen en la pista. Por eso nos dejó bien claro de la madera que está hecha cuando nos contó que “aprendo de los errores en competencia, lo más importante es que me divierto en los viajes con mis amigas y mi profe. Una vez vi a una chica ciega que competía, cuando la vi me sentí muy bien porque todos los que quieren pueden hacer lo que sueñan”.