DSJ19 13 septiembre, 2020

Las personas con coronavirus que superan las internaciones en terapia intensiva deben enfrentar secuelas cognitivas, psicológicas y físicas por las cuales pueden llegar a desconocer a sus familiares o no poder interpretar indicaciones sencillas como identificar un color, consecuencias que abordan kinesiólogos, psicólogos y nutricionistas que con distintas herramientas buscan que el paciente se recupere y pueda volver a valerse por sí mismo.

«Hay pacientes que se despiertan desesperados, su cuerpo no les responde, a veces no reconocen a sus familiares o simplemente les pedís que levanten la mano cuando escuchen la letra A y no comprenden la consigna», explicó Jorge Rivera, jefe del Servicio de Kinesiología del hospital Teodoro Alvarez del barrio porteño de Flores.

Este tipo de patologías son frecuentes en pacientes que pasan varios días en cuidados intensivos ya que están bajo el efecto de muchos fármacos, pero en el caso de quienes tiene Covid-19, además, hay que agregar «el hecho de estar completamente aislado; se despiertan y sólo ven personal de salud con equipos de protección que no te permiten ni verles las caras», señaló el especialista.

Actualmente 3.093 personas están en terapia intensiva con Covid-19 en Argentina, 55,2% de las cuales se encuentran en establecimientos de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires, 12,5% de Córdoba y 3,2% de Mendoza, de acuerdo a los datos actualizados hoy por el Ministerio de Salud.

El promedio de internación en cuidados críticos de un paciente con coronavirus es de tres semanas y una vez que mejora su cuadro y ya no requiere respiración mecánica, es derivado a una sala de atención intermedia, donde comienza una ardua tarea de recuperación en la que deben intervenir kinesiólogos, enfermeros, médicos clínicos, psicólogos, fonoaudiólogos, nutricionistas y trabajadores sociales.

Cómo es la rehabilitación de paciente críticos que realizan kinesiólogos y  psicólogos - Télam - Agencia Nacional de Noticias
«Hay pacientes que se despiertan desesperados, su cuerpo no les responde, a veces no reconocen a sus familiares o simplemente les pedís que levanten la mano cuando escuchen la letra A