DSJ19 15 octubre, 2020

Este es el lugar donde descansan los restos de Raquel una mujer de 91 años que el 25 de Septiembre en la localidad de Caucete fue diagnosticada con «Covid 19».

Fue una anciana cuidada y contenida por una familia que, gracias a su dedicación hizo que sus últimas décadas tuviera la atención, el cuidado y sobre todo el afecto de sus seres queridos.

Ella ingresó al hospital del departamento con un cuadro de neumonía, le hacen un test rápido y da resultado negativo pero una vez internada le realizan un hisopado y comunican que dio «Positivo».

Fue aislada y con el tratamiento que el protocolo indica en estos casos y ella nunca estuvo sola un familiar directo la acompañó los 9 días que duró su agonía y cada vez que era asistida por el personal del nosocomio, estos entraban a su habitación con la vestimenta que, para el caso es requerida.

Lo llamativo es que a quien la acompañaba, el trato era diferente, solo un barbijo casero y guantes para higienizarla si bien la atención hacia la «infectada» consistía en controlar todo el proceso el resto estaba a cargo de quien de quien durante todo el tiempo la acompañó.

¿Qué pasó con el protocolo?¿Este solo se aplica para difundir por los medios de comunicación masiva?¿A esta acompañante no había que cuidarla del VIRUS?.

Cuando murió Raquel su familiar fue enviada a su domicilio y a los dos días después, recién fue hisopada para contatar si tenía o no el VIRUS y fue considerada Positivo desde el primer momento que se internó junto a Raquel.

El resultado de esta prueba dio negativo y recién se obtuvo 8 días después pero toda la familia estuvo aislada durante los 14 días que el protocolo prevee y gracias a la sensibilidad de los vecinos siempre estuvo asistida.

El resultado negativo del hisopado disparó muchos interrogantes. Raquel ¿ tuvo COVID? Si lo padeció ¿su acompañante no se contagió cuando no tuvo la vestimenta y cuidados todo el tiempo que cuidó a Raquel? Una de las respuestas que prematuramente se dan son: «que fue asintomática», «que el tiempo transcurrido hizo que el virus desapareciera», «que el aislamiento de sus convivientes superaron la infección»,etc,etc,etc.

Todas las posibles respuestas son verosímiles, pero contrafácticas. Todo pasó, Raquel ya no está el dolor no sólo no pasó, sino que se acrecienta al visitar el lugar donde sus restos fueron enterrados pero la anciana de 91 años que pagó, durante sus años de vida, un lugar para descansar eternamente en un sitio digno, está enterrada allá donde la imagen muestra.

¿Alguien habla de esto?¿Este lugar es el destinado para quien muere de «Covid-19″en nuestro departamento? Un sepelio que, por pandemia no se puede hacer, una tumba que tampoco puede ocupar? Raquel nunca estuvo sola.

LAGRIMAS, SOLO LÁGRIMAS por Raquel que falleció por el «VIRUS» que no afectó a su hijo, persona de riesgo por antecedentes de salud, no afectó a su nieta embarazada, también de riesgo. Sin embargo no puede ser enterrada en una tumba digna, POR EL RIESGO.

El lugar donde descansan los restos de Raquel que falleciera por Covid-19.