DSJ19 22 febrero, 2021

En una transmisión en vivo, la TV local mostró un auto volcado dentro de una acequia.

El conductor estaba muerto sobre el volante y una placa roja anunciaba: un policía mató a un presunto delincuente en un operativo contra el narcotráfico. Pero esa primera versión poco tenía que ver con lo que la Justicia descubrió a partir de la declaración de testigos y las pruebas forenses: el supuesto delincuente era un remisero, sin la documentación legal del auto, que quiso evitar un control.

El hombre asesinado fue identificado como Facundo “Kako” Martínez (43), padre de cuatro hijos. El jueves por la tarde, fue sorprendido por un control de la Policía Federal en las inmediaciones de Federico Moreno y Catamarca, en la ciudad de Mendoza.

Dos oficiales, una mujer y un hombre, intentaron detener el Ford Mondeo y Martínez siguió, rozando con su auto a los agentes, quienes decidieron seguirlo en un auto sin identificación.

La fiscal imputó al policía por homicidio agravado por ser personal de seguridad, quien ahora arriesga una condena a cadena perpetua. La sospecha es que se trató de un caso de gatillo fácil.

En una casualidad fatal muere un remisero que lo confundieron por «narcotraficante»