29 mayo, 2019

José Augusto, el médico caucetero hace atención gratuita, frente de la plaza central del departamento.

Con más de 16 años de carrera, este médico sanjuanino atiende gratuitamente a los pequeños que más lo necesitan.

Su único objetivo es poder darle una mano a los que menos tienen y aportar su granito de arena, sobre todo con los más pequeños.

José Augusto tiene 41 años, es médico pediatra, reparte su vida entre su gran profesión, su amada familia y la música. Desde hace ya algunos meses trabaja gratis para los niños más necesitados.

El sanjuanino relató: “de acuerdo a mis tiempos me pude acomodar, en noviembre comenzamos, dos veces al mes hacemos controles de niños sanos, esto quiere decir controles de rutina, peso, altura, entre otra cosas, para poder detectar algunas anomalías”.

“En febrero retomamos de nuevo las consultas gratuitas. Detrás de esto hay mucha gente, mi hermana que es mi secretaria, mi mujer, amigas, muchas personas que trabajan para que cada consulta salga bien. Las mismas tienen un valor simbólico, pedimos un alimento no perecedero, para colaborar con los merenderos a los que asisten desde Cáritas”.

El de 12 de febrero regresa a atender este ángel de los niños, los interesados se anotan por la sede Cáritas, de Caucete; “ahí tenemos planilla especiales, nos ayudan y hacen los registros, por ahora llevamos unos 40 controles en total”, expresó José.

En la ocasión aconseja por medios de algunos tips para resguardar a los niños del frío y prevenir enfermedades.

José realiza consultas gratuitas frente a la Plaza de Caucete y ahora indicó como prevenir enfermedades propias de la época.

«Las consultas de pediatría en época de frío se llenan de niños con mocos, fiebre, malestar y padres cansados de pasar noches en vela atendiendo a sus hijos. Para ayudarnos a pasar un invierno libre de virus, te proponemos seguir estas pautas para lograr que los niños no enfermen».

José
  • Vitamina C y B: la vitamina C no hace nada una vez iniciado el catarro pero sí ayuda a prevenirlo si lo tomamos de forma constante. Y es que previene el déficit vitamínico y además posee un efecto antioxidante, por lo que ayuda a estar más fuertes. Además, la vitamina B refuerza el sistema inmunológico.
  • No vestir en exceso a los niños: cuando hace frío solemos llevar a los niños con un montón de capas de ropa, sin embargo, si van sobreabrigados terminarán sudando, este sudor se quedará frío y mojará la ropa, por lo que el niño al final terminará enfriándose.
  • Buen descanso: Según los estudios, los niños que realizan un buen descanso tienen unas defensas superiores a los que duermen mal y poco.
  • Buena higiene: debemos enseñar a nuestros hijos a lavarse las manos, es una sencilla medida pero muy eficaz para evitar contagios.
  • No compartir utensilios: ante el desconocimiento de que los virus se transmiten por contacto, los niños toman el vaso o los cubiertos de sus compañeros sin pensar en las consecuencias.
  • Lavados nasales: el frío del invierno o un simple catarro común puede producir un exceso de mucosidad, sin embargo, si esta no se elimina acaba acumulándose y provocando otras enfermedades como otitis y conjuntivitis. Debemos tomar como medida habitual de higiene, lavar a nuestros hijos la nariz con agua de mar o suero fisiológico.
  • Vacunarse.
  • Beber abundante líquido: Ayuda a eliminar mucosidad, a mantener la garganta hidratada y a eliminar las toxinas del cuerpo.
  • Dieta saludable: una dieta sana en la que no falten verduras de hoja verde y frutas es fundamental, ya que fortalecen el sistema inmune y ayudan a eliminar agentes patógenos.
  • Salir a la calle: puede parecer que si hace frío, debemos encerrarnos en casa, sin embargo, los niños necesitan respirar aire fresco, hacer ejercicio, correr y saltar. Hacer ejercicio físico regular y respirar aire puro son unas buenas medidas para mantener el organismo funcionando de forma óptima.