30 octubre, 2019

Y de manera casi simultánea, 19 estaciones de Metro fueron incendiadas y destruidas completamente incluyendo sus trenes, y 63 estaciones adicionales sufrieron daños importantes que les impidieron seguir operando.

Esto, y por favor métetelo bien en la cabeza, no fue una acción espontánea producto del descontento. Esto se trató de un acto terrorista orquestado, que nos privó de la columna vertebral de nuestro transporte público.
Las estaciones de metro están construidas con más de un 95% de concreto y acero no inflamable y se necesitan no solo materiales altamente inflamables y acelerantes, sino conocimiento, para lograr este nivel de destrucción.

Chile despertó

Y más de 1.000 supermercados, inmuebles, locales, edificios, bodegas, oficinas, farmacias fueron saqueadas, quemadas y destruidas. Y esto tampoco fue casualidad.

Chile despertó

Y tu, sin entender nada, justificabas la causa y repetías cuanto panfleto circulaba en las redes sociales.

Pero lo peor de todo es que ingenuamente pensabas que podías separarte de quienes saqueaban y destruían. Y justificabas las manifestaciones porque además los delincuentes eran minoría y la mayoría protestaba en paz. “Yo estoy con la causa pero no con la violencia” decías.

Chile despertó

¿Sabes cuánta gente hoy no tiene que llevar a su casa porque trabajaba en uno de los más de 400 supermercados incendiados?

¿Sabes cuántas personas perdieron años de trabajo y esfuerzo porque su local fue completamente destruido?

¿Sabes cuántos trabajadores de esos que dices defender, hoy no tienen que comer porque la empresa que le prestaba servicios a Metro en seguridad, boletería, aseo, etc tuvo que despedirlos? ¿Cuántos locatarios que operaban dentro de las 82 estaciones, no tienen que llevar a sus hogares? ¿Cuantos artistas y vendedores ambulantes?

Y finalmente ¿Has logrado dimensionar siquiera la cantidad de gente que verá mermada su calidad de vida en Puente Alto, La Cisterna, San Ramón, Maipú, etc porque donde viven ya no hay Metro para trasladarse?

Chile despertó

Y son cientos los que perdieron su propia fuente laboral. Son decenas de miles de hombres y mujeres que tienen familia e hijos, quienes perdieron sus trabajos o que han visto mermados sus ingresos. Y son millones de chilenos y hermanos de otros países, cuya vida no volverá a ser la misma durante mucho tiempo porque ya no demorarán media hora, sino 1 y hasta 2 horas en llegar a su trabajo.

Chile despertó

Iluso, ilusa. Te usaron, te manipularon. Quienes orquestaron esto te hicieron creer que nuestro país estaba siendo destruido por el “neoliberalismo”.
No te interesó estudiar los datos ni que cientos de miles de extranjeros nos hayan elegido como su segundo hogar para mejorar su calidad de vida. Con tu protesta de caceroleo fácil y sin darte cuenta, te hiciste cómplice de todo lo que ocurrió, porque te guste o no, lo quieras o no, fuiste contabilizado mediáticamente como parte de quienes tenían solo un interés desde el comienzo: llevar al país al caos social hasta desestabilizarlo a tal punto de exigir la renuncia del Presidente de nuestra República.

Te lo repito en tu cara. Fuiste cómplice de todo esto.

Chile despertó

Y como cómplice le cagaste la vida a millones de chilenos. Y lo más patético e incomprensible es que quieres seguir protestando y luchando por quienes lo único que quieren es que los dejes en paz y hoy solo están luchando por mantener sus hogares en pie rogando para que todo vuelva a la normalidad.

Chile despertó

No tienes idea lo que viene. No te lo imaginas. Ellos no descansarán hasta ver el país destruido. Porque a ellos no les interesan los problemas de la gente, nunca les han interesado. Ellos solo quieren imponer su ideología y su agenda fracasada que solo trae hambre, destrucción y miseria a cada lugar donde la han aplicado. Solo les interesa llegar al poder que no han podido conseguir en las urnas, por medio de la revolución. Nos quieren fraccionar, nos quieren hacer daño. Nos quieren destruir.

Y lo más triste de todo es que tu con tus buenas intenciones, serás contado como uno de los que apoyó su causa.

Chile despertó. Y si no hacemos algo, este sueño perfectible se convertirá en la peor de las pesadillas…