22 agosto, 2019

Fabián Casiva fue condenado a la máxima pena. Es la primera vez que se aplica esa figura de delito para el colectivo en la provincia

Un hombre fue condenado este jueves a prisión perpetua por el femicidio de la trans Azul Montoro, en lo que significó la primera sentencia que aplica esa figura penal para ese colectivo en la provincia de Córdoba.

El hecho ocurrió 17 de octubre de 2017 en un departamento ubicado en Rincón 141, a pocos metros del Mercado Norte, al cual Fabián Casiva -26- concurrió con Montoro -23-, quien era trabajadora sexual.

Mónica Galíndez, la madre de Casiva, durante una ronda de declaración en el juicio por jurado, aseguró que su hijo “siempre fue violento” tanto en su casa como en la escuela, y que cuando comenzó a sospechar que había cometido el crimen de Azul le sugirió que se internara en un neuropsiquiátrico.

En esa misma jornada, el abogado de la víctima, Tomás Aramayo, resaltó que “trataba mal a las mujeres e incluso antes había atacado a su madre y a su hermana”.
Para el letrado, “fue un crimen con un grado extremo de violencia, ya que ella fue encontrada boca abajo, semidesnuda y él le cortó la cara y le perforó tráquea por la frustración que sintió”.

Además, Casiva estaba acusado por violar la ley de protección a los animales contra actos de crueldad, ya que también apuñaló a la perra caniche que se encontraba en el lugar y que pertenecía a una amiga de la víctima.

El otro delito que se imputó es el “hurto” del teléfono móvil de Azul, el cual permitió su captura porque pocas horas después del crimen atendió una video llamada y quedó grabado.

Como al momento del hecho la joven ya había logrado cambiar su identidad a través de la ley que rige desde 2012, el hecho fue caratulado como “femicidio” y se trató del primer caso que llegó a juicio en Córdoba con esa figura para el caso de personas transgénero.