17 mayo, 2019

La asociación de defensa de animales Peta pidió el jueves a Kenia que ponga fin a la matanza de asnos, cuyas pieles son exportadas a China, a veces de forma ilegal, para ser usadas en la medicina tradicional, una práctica que ha aumentado en África.

La ONG Peta (Por una ética en el trato a los animales) indicó a la agencia AFP haber llevado a cabo una investigación en los mataderos kenianos, donde los asnos son cruelmente abatidos, o llegan a ellos muertos tras largos viajes en camiones desde países vecinos.

“Peta pide a Kenia que se sume a muchos otros países africanos que prohíben la matanza de asnos. No es necesaria tanta crueldad” pues la medicina tradicional “ni siquiera es algo que haya demostrado su eficacia” asegura Ashley Fruno, una militante y portavoz de Peta.

Aunque la piel de asno no tiene valor comercial en África, la gelatina que contiene es muy apreciada por médicos tradicionales chinos para tratar la anemia y la menopausia.

Llamada “ejiao”, es suministrada bajo forma de bebida, como un aperitivo, y se le atribuye mejorar la circulación sanguínea. En el pasado, estaba reservada a los emperadores, pero actualmente es codiciada por las clases medias de China.

China es en efecto el principal consumidor, pero el gigante asiático ha visto declinar con fuerza su población de asnos, y por ello acude a África para satisfacer su demanda.