21 octubre, 2019

Los futbolistas chilenos no son ajenos al estallido social que atraviesa su país. Las protestas, la violencia y los enfrentamientos no ceden y ya son tres las víctimas fatales. Las manifestaciones estallaron por el incremento del boleto de Subte, pero en realidad el malestar se debe a “la desigualdad y el costo de los servicios y la salud para los sectores más pobres”.

Vendieron a los privados nuestra agua, luz, gas, educación, salud, jubilación, medicamentos, nuestros caminos, bosques, el salar de Atacama, los glaciares, el transporte. ¿Algo más? No será mucho. No queremos un Chile de algunos pocos. Queremos un Chile de todos”, expresó Claudio Bravo, actualmente en el Manchester City. “El descontento de Chile es evidente. Ojalá las autoridades escuchen al pueblo y dejen de jugar con él. Es hora que se pronuncien y dejen el silencio para que la violencia no siga!!!”, manifestó el ex Boca Gary Medel.

A pesar de que el Gobierno decretó el estado de emergencia y el toque de queda , la gente siguió con los cacerolazos, las concentraciones espontáneas en las calles, los choques violentos con las fuerzas de seguridad, incendios y saqueos en locales comerciales y supermercados.

Exhibo con orgullo mi bandera empatizando con mi pueblo y la lucha por los derechos que les pertenecen. No más abusos, no más excesos! No permitamos que nuestro país caiga al piso, busquen una solución rápida y beneficiosa para todos. Están a tiempo”, escribió en su cuenta de Twitter el el volante de Racing Marcelo Díaz. Y también se sumó Pablo Galdames, el chileno de Vélez. “¡Basta de que nos sigan viendo las caras! Hay que seguir luchando por los nuestros, por los que se sacan la cresta por llevarnos la comida a la mesa, este es el chile unido que quiero, luchando por sus derechos, por igualdad y por justicia”.

Este fin de semana el fútbol fue suspendido en el país trasandino y, por el momento, aunque falta más de un mes,la conmebol ratificó a Chile como sede de la final única de la Copa Libertadoress el 23 de noviembre.