2 agosto, 2019

Durante el parto, la joven mamá tuvo serias complicaciones que causaron una hemorragia profusa. La bebé nació en perfecto estado de salud.  

En horas de la siesta de hoy viernes, alrededor de las 14, Maica Fernández (22) ingresó al Hospital de Calingasta a dar a luz a su hija. El parto se complicó y, si bien aún no se conoce la razón precisa, la mujer comenzó a emanar sangre desde el útero: una hemorragia profusa. Los médicos dieron aviso y el helicóptero sanitario la trasladó hasta el hospital Rawson. El cuadro reviste gravedad y podría correr riesgo su vida.

Los médicos del nosocomio llevaban la historia clínica de la joven y no encontraban ningún inconveniente. Sin embargo, el parto se complicó: la bebé no podía salir del vientre y cuando lo hizo entró en paro cardíaco. Le realizaron las atenciones correspondientes durante 20 minutos y finalmente lograron salvarla –ahora está en estado normal y sin secuelas. Mientras, la madre comenzó a sangrar sin parar por el útero.

El director del hospital de Calingasta, Rodolfo Vargas, explicó que la mujer debió ser trasladada de urgencia porque el nosocomio no cuenta con la aparatología necesaria para determinar la causa del sangrado. Al parecer, según explica el director, las opciones que se bajaran son dos: un desgarro en el cuello uterino o la ruptura de la arteria uterina. En el segundo caso, el cuadro es aún más riesgoso.

La mujer, oriunda de Tamberías, llegó al Hospital Rawson alrededor de las 17, en conjunto con un enfermero de la institución calingastina. En una maniobra llamada hemostasia, el enfermero ingresó su mano al útero de la mujer para detener el sangrado. Así permaneció hasta la llegada al Rawson.